Viajando por diferentes sitios dando los últimos cursos que tenemos en este año 2008 he verificado como la idea de la crisis se ha globalizado y tiene a todo el mundo asustado. Me hace pensar que es lo que hubiera ocurrido hace 150 años, cuando enterarse de lo que pasaba al otro lado del mundo podría tardar cinco o seis meses en lo que la carta daba la vuelta al mundo en un barco y a través de diligencias y carretas para llegar a su d

estino.
Imaginemos que un niño hubiera nacido en Perú y lo quisieran informar a familiares que vivían en Italia. Podrían pasar varios meses antes de que la familia lo supiera. Recuerdo una historia en la que un conferencista, el día que cayeron las torres gemelas por el atentado, había dejado de ver las noticias para estar en un buen estado a llegar a su conferencia. Antes de iniciar la conferencia alguien le dijo "¿supiste lo que ocurrió con las torres gemelas?" En ese momento él se enteró de lo que había sucedido y entró en una fuerte consternación.
Al entrar en el salón de la conferencia aprovechó este hecho y les comentó a todos...
Conferencista (C) - estoy consternado por lo que sucedió hoy
Asistente (A1) - claro, todos lo estamos
(A2) - es lógico
¿me pueden decir realmente porque estoy consternado?
(A3) - Porque tiraron las torres
(A4) - porque fue un atentado contra nuestro país
(A5) - porque fue una ofensa encontrada de nuestros símbolos y tradiciones
(C) - si eso fuera verdad, entonces ¿por qué las torres gemelas tardaron 12 horas en hacerme sentir consternado?
Esto dejó confundido a la audiencia pero tiene mucho sentido. No es lo que ocurre afuera sino lo que hacemos dentro de nuestra cabeza lo que hace sentirnos de una u otra manera. Si viviéramos hace 150 años no estarías enterado de las caídas de las bolsas, no estarías enterado de la recesión económica en Estados Unidos y el resto del mundo, no te hubieras enterado de tantas hipotecas que se perdieron, no estarías echandole la culpa a la crisis de que tu negocio no esté bien y de que las cosas se pongan "difíciles", y sobre todo, serías indiferente a la crisis.

Yo me pongo a pensar si hace 150 años, sin toda esta información, habríamos tenido la misma actitud... estoy seguro que no. Esto me hace pensar en las personas que tienen amnesia selectiva. Has olvidado una gran cantidad de cosas en tu vida y las escuchado muchas noticias en televisión, radio, y otros medios a las cuales no has hecho caso. Entonces, ¿por qué a este tipo de noticias que generando estados no convenientes para ti les haces caso? Te invito a que seas rebelde, a que no respetes las noticias de la crisis, a que recuerdes los momentos en que tuviste situaciones difíciles y saliste adelante. Porque son esos momentos los que te indican que no importa lo que suceda, puedes seguir. Porque son esos momentos los que merecen que les des la importancia que la mayoría están dando a las noticias de la "crisis". Deberíamos actuar al revés y tener amnesia de las malas noticias.
La pregunta realmente aquí sería también si estamos hablando de la crisis económica mundial. Pienso que la mayoría de la gente ocupa esta estrategia para toda su vida: en el trabajo, en la familia, en la convivencia con los amigos, en los negocios, etc.
Viene la Navidad y con la Navidad quiero que te quieres un mensaje muy importante: lo que sucede en tu mundo es producto de lo que

haces con tu cabeza... haz algo diferente: algo grande, algo que te haga sentir lo maravilloso que eres como persona y como ser humano, algo que te haga sentir el poder infinito de tu mente, y la grandeza que estas épocas significan. Y después asegurarse de que dure por el resto del año, porque no es necesario que tenga que haber una fecha especial para qué te descuenta de quién eres. Ya no se trata de mostrarle a los demás lo que puedes hacer, lo que puedes lograr, lo mucho qué sabes, o lo mucho de lo que eres capaz. Se trata de que tu simplemente se pase que no importa lo que hagas, lo que hayas hecho, o quién crees que eres, puedes decidir quién serás en el futuro.
Haz una lista de los éxitos que has tenido en tu vida en todos los contextos. A veces olvidamos lo exitosos que somos al caminar, al hablar, al lavarnos los dientes o las manos, al utilizar nuestra computadora o nuestro teléfono móvil, etc. todo esto se vuelven tan cotidianos que olvidamos celebrarlo. Hoy es momento de que celebres quién eres, y que dejes de compararte con los demás. Has de tu vida una rutina en la cual continuamente te desarrolles y todos los días que compares solamente con la persona que fuiste ayer. Cuidado si crees que no eres mejor, porque has aprendido algo. No lo olvides. En otras palabras, date cuenta de cómo te desarrolles todos los días.
El desarrollo es un estado natural del ser humano.